¿CÓMO HAGO PARA TENER INSPIRACIÓN?

(para artistas y amateurs)

¿Por qué me he bloqueado?

¿Dónde está la inspiración?

¿Qué puedo hacer?

Son preguntas que voy a intentar responderte en este post.

 

El tema de la INSPIRACIÓN, así, en mayúsculas, es sugestivo, largo y complejo.

Literalmente la inspiración es un estímulo espontáneo que surge en el interior de un artista o creador.

No aparece por esfuerzo o voluntad; por lo tanto, se diferencia del trabajo o del entrenamiento.

Aquí Picasso probablemente discreparía espetando su conocida frase: 

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"la inspiración te encuentra trabajando"

Es evidente que hay tantos enfoques como artistas, o incluso culturas, como la de los griegos, que exaltaron 9 musas inspiradoras.

¡Pero ojo! esta interpretación helénica, altamente poética y gratificante, tiene trampa, porque admite que la inspiración viene de fuera, tiene personalidad y capacidad de decisión.


Humanizar la inspiración es algo muy bello y muy cómodo también, porque nos exime de responsabilidades

"Sorry, hoy la inspiración no ha venido a visitarme..."

¿te suena la frase?

Escudarse detrás de la maravillosa musa de la inspiración queda muy literario pero es poco práctico.


Y aunque me confiese una enamorada de la cultura helenística, en honor a la verdad tengo que decir que, jamás fui de los artistas que cuando no saben qué pintar le ponen la culpa a la inspiración. De buen principio quise controlar yo la situación.

 

Es desde esta experiencia que quiero poner luz y compartir algunos consejos que a mí, durante 24 años, me han funcionado.

 

En toda mi carrera he perdido la inspiración o , según los griegos, no me ha visitado en 2 ocasiones.

La primera y más espantosa  fue cuando dejé de fumar.

Aunque analizado en la distancia creo que no era una crisis creativa in stricto sensu, sino el mono del tabaco.

Durante un año no pude concentrarme en la pintura, no me relajaba, sólo echaba de menos aquel preciso momento en el que dejaba los pinceles, retiraba mi taburete del lienzo y lo observaba intensamente entre el humo de mi cigarro.

La otra ocasión fue cuando me cansé de mi estilo pictórico.

Llegué a un techo estilístico, después de 20 años de profesión. Palabras mayores.

Ahí sí que tuve un vacío creativo. Una parada técnica, nunca mejor dicho.
 

Las conclusiones que saqué de ambas situaciones es que aunque haya mucho de épico en el tema de la inspiración, nosotros, los creadores, podemos contribuir a que la inspiración aparezca.

Yo tengo una serie de rituales y costumbres para hacer que la inspiración se manifieste.

Te los comparto.

 

Lo primero es establecer un clima previo.

Aquí te dejo estos trucos que funcionan 100%:

  • Busca tu hora preferida para crear. Hay personas que son más productivas por la mañana y otras por la tarde/noche. Escúchate y respeta este biorritmo.

  • Usa ropa cómoda y sobretodo aunque parezca de perogrullo, calzado cómodo. Si tienes que moverte por un espacio porque eres de los pintores de lienzo grande en el suelo, agradecerás enormemente llevar una especie de zapatillas (o similar) ultra cómodas. Si eres amateur y estás en frente de tu caballete, lo mismo te digo, los pies son los conectores con la tierra, los encargados de materializar; si este aspecto no está cuidado puede que tu energía se escape por ahí.

  • Una cosa que me inspira inmediatamente es ponerme mi bata de trabajo, sin ella estoy perdida. Es algo fetichista, como de ritual. Al momento que visto mi “uniforme” me llegan las ideas, así que te recomiendo que te hagas con una. Además, de este modo no ensuciarás tu preciosa blusa nueva.

  • Ponte música de fondo, la que más te apetezca en ese día en concreto.

  • Por supuestísimo, el móvil en silencio o desconectado.

  • Y algo inusual, es tener la zona de trabajo limpia y ordenada, sí , has oído bien, aunque se trate de un estudio de pintura.

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Lo segundo,  tiene que ver con tu cuerpo.

Estás  a punto de realizar una actividad intelectual pero también física. ¿Verdad que si sientes dolor, o estás con fiebre, o simplemente tienes la barriga hinchada sientes frustración?

Así que aquí van mis tips de lo que puedes hacer antes de tu proceso creativo:

  • Aunque parezca de perogrullo, el tema de las necesidades básicas, como tener hambre, sed  o ir al baño son un incordio. Antes de ponerte a crear tienes que solucionarlo.

  • Me he dado cuenta de que beber agua aunque no se tenga sed, disminuye la fatiga.

  • Muchas veces a mi me pilla la inspiración haciendo ejercicio intenso como corriendo o sudando la gota gorda. En ese momento fluye una corriente de pensamientos por mi mente y no dejo de visualizar imágenes creativas e ideas para cuadros. Así que te recomiendo algún entrenamiento antes de crear.

Y finalmente

Una vez tengas controlado tu cuerpo y ordenado tu entorno (sí, ya se que parece muy estricto pero si deseas gozar de inspiración, cierta estructura y armonía son claves) voy a aconsejarte pequeños trucos activadores :

  • Observar una imagen que te guste, bien sea de creación propia o de tu artista o ilustrador preferido. Eso encoraja, da ganas, te pone las pilas.

  • Piensa en un título largo y raro, que puedes inventar uniendo aleatoriamente un sustantivo, un adjetivo y un verbo que te salgan al azar y de allí empieza a imaginar tu obra.

  • Muchas veces me ha funcionado leer algo de un escritor o compositor de música. Alguien a quien admires.

  • Un ejercicio de creatividad instantánea que aprendí cuando estaba estudiando arte en Florencia es el de intentar dibujar con los ojos cerrados o con la mano que no usamos normalmente. Los resultados a partir de ese primer esbozo ridículo son impresionantes.

Y si  necesitas aún más, ahí van mis últimos truquillos:

  • Si tienes hijos ¡aprovéchate! son una gran fuente de inspiración, no sólo al observar sus dibujos, sino al escuchar como hablan. Mi hija de pequeña solía intercambiar adjetivos como azúcar de playa, en lugar de azúcar moreno, o pagés alemán en lugar de pastor alemán ¡Son una verdadera caja de sorpresas!

  • Si estás muy pero muy bloqueado, copia algo (esto es sólo en caso de urgencia). Imprime una imagen que te guste, una foto, un ideograma, lo que sea, y cópialo. Verás como al rato empiezas a querer tener tu propio estilo y aflora la creatividad.

  • Y si todo esto no es suficiente, antes de acostarte, relajado, sin ningún condicionante, coge una libretita y deja que tu mano se pasee por ella con un boli. No tires esos papeles. Es posible que cuando cese la sequía creativa sepas encontrar algo de valor en esas líneas. No imagines a lo grande, deja que fluya algo, por minúsculo que sea, y de allí tira del hilo.

Si nada  de esto te funciona ahí va un pequeño tesoro:

EL CORTO SOBRE CREATIVIDAD DEL CINEASTA DAVID LYNCH

 

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